martes, 14 de agosto de 2018

Operación y Mantenimiento de Transformadores de Potencia

                                                                                                           Introducción
El transformador requiere menor cuidado comparado con otros equipos eléctricos. El grado de mantenimiento e inspección necesarios para su operación depende de su capacidad, de la importancia dentro del sistema eléctrico, del lugar de instalación dentro del sistema, de las condiciones climatológicas, del ambiente y en general, de las condiciones de operación. En esta parte del manual se suministran las instrucciones de operación y mantenimiento. Nuestra intención es prestar la asistencia necesaria al personal de mantenimiento para facilitarle una inspección periódica del transformador e indicarle los pasos que se deben seguir para efectuar un examen más detallado de la parte activa en caso de que se requiera.
ATENCIÓN: Si éste va a ser el transformador de repuesto (en Stand-by) deberá conservarse siempre en las mejores condiciones. Por lo tanto, su mantenimiento debe ser igual al del transformador en servicio teniendo especial cuidado en vigilar el estado de su aceite.


Mantenimiento e inspección de líneas y barrajes
El mantenimiento y la inspección conllevan un trabajo peligroso; de ahí que deba hacerse de antemano un programa, poniendo especial atención en la seguridad de las vidas humanas y del equipo. Cuando se trabaja con barrajes, líneas, terminales, etc., el trabajo debe iniciarse sólo después de haber confirmado que éstas partes están desenergizadas, verificando para ello que los interruptores están en posición de abierto, lo cual se debe comprobar con un detector para circuitos. La omisión de estas verificaciones, pensando erróneamente que los circuitos no tienen voltaje, puede causar graves accidentes.

Programa de mantenimiento preventivo
Anote las lecturas de los medidores que están generalmente instalados, ya que son de mucha utilidad. Cuando las lecturas sean muy diferentes de las obtenidas en condiciones normales, es necesario realizar una cuidadosa verificación. Además de lo anterior, se debe prestar atención a los fenómenos anormales tales como ruido, cambio de color o de olores, que pueden detectarse a través de los sentidos.

·         Temperatura del transformador.
La temperatura del transformador está directamente relacionada con la duración de los materiales de aislamiento, por lo que es necesario prestarle atención. En el caso de transformadores construidos de acuerdo con normas ANSI, la temperatura máxima permitida para el aceite es de 90°C y la temperatura máxima del punto más caliente de 110°C.
·         Inspección del volumen de aceite.
El volumen del aceite tiene siempre que ser verificado desde el punto de vista del aislamiento y de la refrigeración. Cuando el nivel de aceite fluctúe notoriamente en relación con la temperatura, se debe detectar la causa para un oportuno arreglo.

·         Ruido.
En algunos casos se puede percibir algún ruido anormal, cuando se está familiarizado con el sonido que el transformador produce durante la operación normal, lo cual puede ayudar a descubrir alguna falla. Las siguientes son las causas posibles de ruido anormal:
a) Resonancia de la caja y de los radiadores debida a cambios anormales en la frecuencia de la fuente de corriente,
b) un defecto en el mecanismo de ajuste del núcleo,
c) un defecto en la estructura central, (como desajuste en el núcleo) es posible que se encuentren flojos los tornillos de sujeción de las bridas,
d) aflojamiento de las piezas de anclaje, y
e) ruido anormal por descarga estática, debido a partes metálicas carentes de tierra o a imperfección de la puesta a tierra.
Estos ruidos pueden detectarse desde fuera o acercándose a la caja, aún cuando no sean muy fuertes.

Aflojamiento de las piezas de fijación y de las válvulas.
Cuando encuentre los terminales de tierra flojos, desenergice el transformador y apriételos enseguida. Los tornillos de los cimientos que estén sujetos a grandes cargas, deben ser apretados firmemente para evitar el desplazamiento del transformador. En algunos casos las válvulas se aflojan debido a vibraciones, apriételas nuevamente.

Fugas de aceite.
Las fugas de aceite pueden ser causadas por el deterioro de algún empaque o por mal posicionamiento; algunas tardan en descubrirse, verifique cuidadosamente las válvulas y los empaques. Si hay algún defecto que pudiera causar una fuga.



Periodicidad de las inspecciones
La tabla 1, muestra la frecuencia con la que se debe revisar el transformador.


Normas de mantenimiento del aceite aislante
Para mantener el transformador en perfectas condiciones de operación se deben tener en cuenta los puntos anteriores, cuidando también de la operación de rutina y sin falta alguna se debe dar el tratamiento adecuado en cuanto se note algún cambio en las condiciones de servicio. Es necesario también desenergizar el transformador a intervalos regulares y llevar a cabo una inspección meticulosa. Con esta rutina y con inspecciones regulares, el grado de deterioro se podrá minimizar. Ya que un transformador está formado de muchas partes, tales como el aceite de aislamiento, los equipos de refrigeración, etc. debe ser atendido permanentemente. El aceite además de servir como medio aislante sirve para transferir el calor generado en las bobinas y el núcleo hacia las paredes del tanque y los radiadores. Por esto se requiere que cumpla con las siguientes características:
• Elevada rigidez dieléctrica
• Baja viscosidad
• Bien refinado y libre de materiales que puedan corroer las partes metálicas
• Estar libre de humedad y componentes que se polaricen
•Tener un bajo punto de fluidez
• Que tenga poca evaporación.
Las técnicas de manufacturación de los transformadores y su confiabilidad se han mejorado a tal grado que la inspección interna es casi innecesaria; actualmente el mantenimiento se limita casi exclusivamente al mantenimiento del aceite para prevenir su deterioro:

Deterioro del aceite de aislamiento
El aceite de aislamiento se deteriora gradualmente por el uso. Las causas son la absorción de la humedad del aire y de partículas extrañas que entran en el aceite y el principal efecto es la oxidación. El aceite se oxida por el contacto con el aire y éste proceso se acelera por el aumento de la temperatura del transformador y por el contacto con metales tales como el cobre, el hierro, etc. Además de lo anterior, el aceite sufre una serie de reacciones químicas tales como la descomposición y la polimerización, que producen partículas que no se disuelven en el aceite y que se precipitan en el núcleo y bobinados. Estas partículas son llamadas sedimentos. Los sedimentos no afectan directamente la rigidez dieléctrica, pero los depósitos que se forman sobre los devanados impiden su normal refrigeración.

Prevención del deterioro del aceite
Debido a que el deterioro del aceite es causado generalmente por la oxidación, el método para prevenirlo consiste en reducir al mínimo posible su superficie de contacto con el aire. Con este propósito se usa un tanque conservador. La humedad también acelera el deterioro del aceite y para evitar esto se debe usar un respirador deshidratante. El método ideal es aquel que utiliza colchón de nitrógeno, o aquel que utiliza una membrana en la superficie del aceite para evitar que el aceite entre en contacto directo con el aire. El aceite dieléctrico se activa bajo ciertas condiciones de luz, calor y iones de metales pesados, para producir radicales libres que causan auto-oxidación. Para evitar este fenómeno se utilizan aditivos inhibidores de la oxidación.

Evaluación del deterioro del aceite dieléctrico
Los métodos para juzgar deterioro de un aceite dieléctrico, son aquellos que miden el grado de oxidación, la densidad específica, la tensión superficial y la tangente ­. Además de la práctica común de medir la rigidez dieléctrica, es recomendable hacer un juicio sintético de todos estos métodos.

Mantenimiento e inspección de los bujes
Inspección de rutina
Excesivo calentamiento local: Ponga atención a la parte sujetadora de los terminales. Es conveniente pintar dicha parte con pintura indicadora de calor.
Contaminación: Cuando haya mucho polvo y sal, se debe efectuar una limpieza para la cual debe detenerse el funcionamiento del transformador y usar agua, amoníaco o tetracloruro de carbono, y si están muy sucios, usar ácido hidroclórico concentrado diluído 40 o más veces en agua. La solución no debe tocar ninguna parte metálica; después de la limpieza las partes de porcelana deben neutralizarse con agua que contenga bicarbonato de sodio en una proporción de 30 gramos por litro. Siempre que use una solución química, asegúrese de lavar después con agua fresca, para que no quede ningún elemento extraño. En sistemas en los que sea difícil detener el funcionamiento para la limpieza, o en zonas donde haya muchos daños por el polvo o la sal, se está usando recientemente un método de lavado denominado "de línea caliente". Es un método para lavar los equipos sin parar su funcionamiento, y hay 2 ó 3 formas de hacerlo. En cualquier caso debe verificarse el grado de polvo y sal, la calidad del agua para lavar y el método de impermeabilización cuando se hace la limpieza.
Daños mecánicos: Verifique si existen daños o fugas de aceite en los bujes.

Inspección regular (una vez cada dos años)
Evaluación del deterioro del aislamiento: Los métodos para detectar el deterioro del aislamiento son la medición de la resistencia de aislamiento y de la tangente delta.
La medición de la resistencia de aislamiento en los bujes no es sencilla, ya que el buje y los devanados del transformador deben independizarse; no obstante, la medición debe tratar de hacerse lo mejor posible. La medición de la tangente delta también es difícil, ya que los bujes deben separarse del transformador en la mayoría de los casos. La evaluación del resultado de la medición no debe depender únicamente de los valores absolutos obtenidos, sino de los valores obtenidos cada año y de la variación entre ellos. Si hay grandes discrepancias en los valores, es necesario un cuidado especial Cuando la resistencia de aislamiento es superior a 1000 MΩ a temperaturas normales, puede considerarse como una buena condición, pero el valor de la tangente delta también debe tomarse al considerar la evaluación. 6.3 Inspección por excesivos calentamientos parciales El calentamiento excesivo de los terminales se debe en la mayoría de los casos a aflojamientos; si llegara a observarse, elimine el polvo de las partes de contacto y apriete firmemente.

Inspección de daños locales (fisuras) de los bujes
La limpieza de los bujes debe hacerse según se mencionó. Si los daños son muy serios cambiar por nuevos.

Inspección de fugas de aceite
Revise las diversas piezas de los bujes para ver si hay fugas de aceite. Si el aceite se sale por el empaque, ajústelo ó cámbielo. Si son del tipo inmerso en aceite y el aceite se fuga por otra parte fuera del buje, informe al fabricante.

Almacenamiento
Guarde los bujes parados en un cuarto seco. Se recomienda guardarlos en la caja de empaque en que venían.

Mantenimiento e inspección del equipo de refrigeración
El equipo de refrigeración es la parte más importante en el funcionamiento diario normal de un transformador. Es necesario un cuidado especial en su mantenimiento e inspección, ya que cualquier anormalidad puede reducir la vida útil del transformador o causar defectos serios.

Radiador del tipo de auto-enfriamiento
Verifique la fuga de aceite da las cabeceras del radiador y de las partes soldadas del panel o del tubo. Si se acumulan sedimentos en las obleas o en el tubo, el flujo del aceite se dificulta y la temperatura desciende. Por esta razón verifique con la mano si estas partes tienen una temperatura adecuada. Si los radiadores son del tipo desmontable verifique que las válvulas se abran correctamente.


Mantenimiento e inspección de los termómetros
Es importante que se verifique la temperatura del transformador en servicio, ya que ello indica las condiciones del funcionamiento. Las condiciones internas y la normalidad del interior, por lo tanto, los indicadores que miden la temperatura deben revisarse y mantenerse en buen estado, para que indiquen correctamente la temperatura.

Termómetro tipo reloj
Este es un tipo de medidor de presión con un bulbo que contiene un líquido especial o gas sellado, y que se conecta con un tubo muy fino para mover la aguja por expansión y contracción del fluido; debe verificarse comparándolo con un termómetro normal una vez al año o más seguido. También debe verificarse cuidadosamente que no esté corroído en el interior, que no penetre agua, que la aguja se mueva adecuadamente y que los contactos de alarma funcionen correctamente. Si el cristal está empañado por la humedad que penetra, quite la tapa del cristal y cambie el empaque. Después de muchos años de uso, el tubo de Bourdon se desgasta, al igual que el piñón y el soporte, por lo que pueden dar indicaciones erróneas; también las partes indicadoras móviles llegan a caerse por golpes o vibraciones. La tubería guía generalmente es de tipo doble y la unión con el medidor se separa o se rompe fácilmente. Por lo tanto es necesario un manejo cuidadoso del termómetro tipo reloj, cuando se debe quitar durante la inspección del transformador. Debe verificarse que los contactos de alarma estén colocados adecuadamente.

Mantenimiento e inspección del indicador de nivel de aceite
El medidor está colocado fuera del conservador y es de construcción simple; muestra el nivel del aceite directamente, viéndolo desde el exterior. Ponga atención a una fuga de aceite por su parte visible. Cuando el cristal esté manchado, límpielo con un trapo.
El medidor de aceite es resistente a daños y a fallas de indicación, comparado con los modelos viejos de indicadores del nivel de aceite tipo L y tipo U.

Indicador del nivel de aceite tipo reloj
En este indicador el eje giratorio tiene en un extremo un flotador que soporta un brazo conectado al indicador y, en el otro extremo un magneto para hacer girar el rotor y para permitir el movimiento hacia arriba y hacia abajo del flotador. Cuando el nivel del aceite cambia, éste acciona el brazo de soporte que hace girar el magneto en el otro extremo, y éste a su vez acciona el rotor a través de la pared de división que está colocada fuera del indicador. La aguja señala el nivel del aceite. El indicador necesita el mismo cuidado de mantenimiento que cualquier instrumento ordinario; además como indicador con flotador metálico, requiere atención cuando hay una indicación incorrecta debida a la penetración del aceite al flotador, por vibraciones, y sobre todo cuando ha funcionado por largo tiempo.

Mantenimiento e inspección de los relés de protección
Los relés de protección que se mencionan a continuación necesitan inspección una vez al año:
Relé de buchholz: Este relé está hecho para proteger al transformador inmerso en aceite contra fallas internas. Está fijado al tubo de conexión entre el tanque del transformador y el conservador. El funcionamiento del relé se divide en una primera fase (por fallas leves) y una segunda fase (para fallas severas); la primera se usa para la alarma y la segunda para el disparo del relé. Su estructura presenta dos flotadores; uno en la parte superior y otro en la parte inferior de un caja de acero (cámara de aceite) y están fijados de tal manera que cada flotador puede girar, siendo su centro de rotación el eje de soporte.
Cada flotador tiene un interruptor de mercurio y los contactos se cierran cuando el flotador gira. Si los materiales estructurales orgánicos del transformador se queman o producen gas causado por un arco pequeño, éste se queda en la parte superior interna de la caja. Cuando el volumen del gas sobrepasa el volumen fijo (aproximadamente 150 a 250 cc) el flotador de la primera fase baja y los contactos se cierran, haciendo funcionar el dispositivo de alarma.
El flotador inferior, que es para la segunda fase, cierra los contactos y hace funcionar el dispositivo de alarma, o dispara el interruptor del circuito cuando se origina un arco en el interior del transformador y se produce súbitamente gas y vapor de aceite, forzando el movimiento del aceite.
También cuando el nivel de aceite desciende por debajo del nivel inferior del conservador, el dispositivo de alarma funciona. A un lado de la caja del relé Buchholz hay una ventanilla de inspección que permite observar el volumen y el color del gas producido, y extraer muestras para evaluar la causa y el grado de la falla. Al instalar el medidor, quite el resorte que se ha usado para atar el flotador o el material empacado y evitar así movimientos del flotador; limpie el interior del relé, verifique si el contacto de mercurio y los terminales conectores están en buenas condiciones; fije el relé al transformador, asegurándose de que la dirección del ajuste y el nivelado sean correctos.
Cuando el transformador está inmerso en aceite, abra la válvula de escape del gas que está en la parte superior del relé para eliminar el aire del interior del relé e iniciar el funcionamiento del transformador. Sin embargo, si la carga del aceite al vacío se hace en perfectas condiciones, la eliminación no es necesaria. Los contactos de mercurio deben manejarse con sumo cuidado, ya que pueden romperse cuando hay vibraciones. Como rutina, examine la fuga de aceite y la producción de gas del relé.
Si se encuentra gas a pesar del funcionamiento de la primera fase, tome una muestra de gas y analícela; también el nivel de aceite del conservador. Limpie el cristal de la ventanilla de inspección, revise el interior y verifique si el flotador se mueve normalmente, con el brazo de soporte como su centro de rotación a intervalos regulares.
El relé puede funcionar equivocadamente cuando el flotador esta sumergido en el aceite, cuando el eje de soporte del flotador se sale del conjunto o cuando hay una fuga de aceite.
Relé de protección del cambiador de tomas bajo carga: Este relé protege al transformador y al cambiador de tomas bajo carga contra averías. Es por tanto parte integrante de nuestro suministro. Debe estar conectado de tal forma que su funcionamiento provoque la desconexión inmediata del transformador. La caja moldeada en material ligero resistente a la corrosión, está provista de dos bridas para el acoplamiento de las tuberías de unión, por una parte con la cabeza del cambiador y por la otra con el conservador de aceite. Se puede controlar la posición de la palanca gracias a la mirilla situada sobre la cara delantera de la caja.
En la bornera se encuentran los terminales de conexionado del interruptor. El aceite contenido en el relé de protección no debe penetrar en ella. Se ha previsto una abertura para evitar la formación de agua condensada en la bornera. Igualmente, allí se encuentran situados dos botones pulsadores destinados, uno a controlar el buen funcionamiento del aparato y otro a su rearme. Los bornes de conexión están protegidos por una membrana de plástico transparente. El órgano activo del relé comprende una palanca provista de un orificio y un imán permanente, el cual asegura el funcionamiento del contacto auxiliar y el mantenimiento de la palanca en posición REARME. No es posible obtener una posición intermedia.
La operación del relé de protección puede ser el indicio de una avería grave. Sin las comprobaciones indicadas, el cambiador no debe volver a ponerse en servicio bajo ninguna circunstancia. Cuando el funcionamiento del relé provoque la desconexión de los disyuntores, debe procederse como sigue:
- Anotar la hora y la fecha de la desconexión.
- Anotar la posición de servicio del cambiador.
- Bloquear el mando a motor desconectando el guardamotor de modo que se evite una maniobra del cambiador causada por un control remoto.
- Controlar la estanqueidad de la tapa. Si hay una fuga de aceite cerrar inmediatamente la válvula del conservador de aceite.
- Verificar si la palanca del relé de protección se encuentra en la posición DESCONEXION o en posición REARME. Si se encuentra en ésta última es posible que se haya producido un desenganche defectuoso. Verificar en éste caso el circuito de desenganche.
De no ser posible despejarlo, habrá que sacar el cuerpo insertable del cambiador para control visual. Si la palanca se encuentra en posición de DESCONEXION hay que, de todas formas, sacar el cuerpo extraíble del cambiador. Volver a poner en servicio el cambiador sin haberlo revisado visualmente, podría conducir a daños muy graves en el transformador y en el cambiador. Adicionalmente deben chequearse los siguientes puntos:
• Cual era la carga del transformador al momento del disparo?
• Fue ejecutada una maniobra del cambiador inmediatamente antes o durante el desenganche?
• Funcionaron al momento del desenganche otros dispositivos de protección del transformador?
• Fueron efectuadas conmutaciones en la red en el momento del desenganche?
• Fueron registradas sobretensiones en el momento del desenganche? Después de una comprobación minuciosa del cuerpo insertable, el servicio SOLO se debe reanudar si se está seguro de que no hay ningún daño ni en el cambiador de tomas ni en el transformador. En adición a las medidas anteriores si subsisten los problemas comuníquese inmediatamente con el fabricante.

Mantenimiento e inspección de la válvula de sobrepresión
La válvula de alivio de sobrepresión con contactos de alarma, acciona la alarma cuando funciona la aguja del interruptor. Está colocada haciendo contacto con la placa de expansión; el resorte de ajuste y los contactos del microinterruptor están en relación con el elevador que se relaciona a su vez con la aguja del interruptor. Cuando hay un accidente, la presión interna aumenta y empuja la válvula hacia afuera, haciendo funcionar a la aguja del interruptor, la cual empuja y dobla la placa de expansión. Cuando la presión alcanza un cierto límite, la placa de expansión se rompe y la presión sale, cerrando los contactos del interruptor microinterruptor, que están en el elevador que se relaciona con la aguja del interruptor, y la alarma suena. Verifique si no hay alguna fuga de aceite o de aire del dispositivo.

Mantenimiento e inspección de los respiradores de silica gel
Estos dispositivos están hechos para eliminar la humedad y el polvo que entran al transformador, con el movimiento del aire resultante de la fluctuación de la temperatura del aceite del transformador; está colocado entre el paso del aire del transformador y la atmósfera. Está formado por un depósito con un agente deshidratante y aceite, así como de las partes metálicas para su fijación.
El empaque debe verificarse para ver si está bien asegurado, de manera que no permita la entrada de aire al transformador por ningún sitio que no sea el orificio del respiradero. También verifique si el nivel de aceite del depósito no es más bajo que el nivel fijado. Si el agente deshidratante se humedece con aceite, es porque hay demasiado aceite en el depósito, o porque hay alguna falla interna cuya causa debe detectarse.
Se usa gelatina de silicio como agente deshidratante. Generalmente está teñido de azul con cloruro de cobalto, y cuando la absorción de humedad llega a un 30 ó 40 %, el color cambia de azul a rosa; en tal caso se debe cambiar la gelatina de silicio o secarla para volver a usarla. Para regenerarla, coloque la gelatina de silicio en una cubeta o en un perol limpio y agítela mientras la calienta a una temperatura de 100 a 140 °C; continúe el calentamiento hasta que el color cambie de rosa a azul o extienda la gelatina de silicio mojada en un receptáculo, como una caja de filtro por 4 ó 5 horas, manteniendo la temperatura del secado entre 100 y 140 °C.

Mantenimiento e inspección de las empaquetaduras
Instalación de los empaques
Cuando use un empaque siga las instrucciones del fabricante, pero en caso de que no las tenga a mano, las siguientes pueden seguirse para un caso general. Para los empaques de la superficie de reborde del transformador común, se usa corcho ó nitrilo, si bien el corcho ya no se emplea mucho actualmente. Para algunas uniones se usan empaques especiales de plomo, de asbesto o de anillo en O; si se señala qué tipo de empaquetadura debe usarse, siga las instrucciones.

Métodos para unir los empaques
Es mejor usar el empaque sin unión, pero ésta no puede evitarse cuando el empaque es muy grande. Hay empaques redondos, cuadrados, rectangulares y ovalados, pero en cualquier caso trate de unir el empaque por una parte recta. La parte que se sobrepone debe medir más de 50 mm y debe aplicarse un adhesivo en la unión. Cuando use elemento o un componente para sellar, asegúrese de seleccionar el material adecuado para el empaque; aplique una capa delgada y deje que se seque al aire colocando entonces el empaque.

Indicaciones para el trabajo
Para quitar la corrosión, el nitrilo, el aceite o la grasa, use un cepillo de alambre, thiner y alcohol. Ponga el adhesivo únicamente en el lado del empaque y use sólo la cantidad necesaria para fijarlo en su lugar. Si la fuga de gas o de aceite no se detiene después de un ajuste correcto, el empaque deberá cambiarse por otro. Un empaque con poca elasticidad, como el de plomo, debe siempre cambiarse por una nuevo. No vuelva a usar el empaque viejo.

Como detectar una fuga
Cuando la fuga sea abajo del nivel del aceite lave primero con thiner o alcohol la parte afectada, y al eliminarse el polvo o el cemento, el lugar de la fuga se vera claramente como una mancha (negra). Cuando la fuga sea arriba del nivel del aceite. Cargue el gas de nitrógeno a una presión apropiada (aproximadamente 0.3 a 0.4 Kg/cm²), ponga una solución de jabón líquida en la parte sospechosa del empaque; si hay alguna fuga se formarán burbujas. Tenga cuidado en no permitir el funcionamiento del tubo de escape de la presión durante esta operación.
Tratamiento de las fugas del tanque
Si la parte de la fuga en el tanque, que contiene aceite, debe repararse por soldadura, tenga cuidado de verificar si el calor de la soldadura no va a producir una mezcla explosiva de gases. (No se necesita precaución alguna en el caso de aceite no inflamable).
Si la parte de la fuga está a unos 70 mm o más por encima del nivel del aceite, y si el espesor de la pared del tanque es mayor de 6 mm., no habrá peligro de combustión, ya que el aceite enfriará el calor de la soldadura. Si la parte de la fuga está por encima del nivel del aceite, ponga gas de nitrógeno en el interior del tanque para prevenir un incendio. Si el espesor de la pared del tanque es menor de 4.5 mm, ponga una pieza de metal encima de la parte de la fuga y sóldela. Es mejor si no hay aceite en el lugar de la reparación. La manera más simple de reparar un pequeño orificio de fuga es calafatearlo cuidadosamente con un cincel. No debe taparse el pequeño orificio de la fuga con masilla o con pintura, ya que no dura mucho tiempo. Un orificio de fuga en la caja de acero no puede repararse con soldadura o calafateándolo. La parte de la caja de acero deberá reemplazarse. Cuando no sea posible perforar un agujero en el sitio de la fuga, golpee e introduzca un tapón impregnado en goma laca u otro componente. Si se encuentra una fuga en una pieza importante del equipo, consulte con el fabricante el método adecuado de tratamiento.

Fallas y contramedidas
Causas de la falla
Rastrear la causa de las fallas es la base para tomar medidas que permitan contrarrestarlas. El origen de las fallas no es simple. Generalmente es la combinación de muchos factores que pueden clasificarse de la siguiente manera:
• Imperfección en las especificaciones:
 - Error en la selección del tipo de aislamiento.
- Capacidad no apropiada.
- Falta de atención a las condiciones en el lugar de instalación (humedad, temperatura, gases perjudiciales, etc)
  
• Imperfecciones en las instalaciones:
 - Instalación incorrecta.
- Capacidad y rango de protección del pararrayos incorrecto.
- Interruptor y rele de protección incorrectos

• Imperfecciones en la operación y mantenimiento del equipo:
- Partes conductoras externas flojas y calentamiento de las mismas.
 - Deterioro del aceite de aislamiento
- Carga excesiva o error en la conexión de los cables.
- Equivocación en el funcionamiento, y descuido en el arreglo de los circuitos de protección.
- Inspección insuficiente de los empaques y de las válvulas.
- Mantenimiento insuficiente de los accesorios.
• Voltaje anormal
• Deterioro normal
• Desastres naturales

Tipos de fallas
Las fallas producidas por las causas mencionadas, dan lugar a fallas secundarias y aún terciarias, dificultando su rastreo. Sin embargo, las condiciones de operación en el momento de la falla, los registros de inspección de los reles de protección de las diversas partes, así como el mantenimiento y la inspección regular, ayudarán a detectar la causa en muchísimas ocasiones. Las fallas de un transformador se pueden clasificar de la siguiente manera:
Fallas internas del transformador: En devanados y núcleo
- Interrupción dieléctrica
- Rotura y torsión de los devanados
- Error en el contacto a tierra
- Conmutador de derivaciones abierto
- Aceite de aislamiento

Fallas externas del transformador: En el tanque
- Por fugas de aceite en un empaque, válvula, cordón de soldadura
- Por los bujes de los respiradores, válvula de sobrepresión, termómetros, indicador de nivel de aceite, etc
- Defectos en los ventiladores de refrigeración forzada, relé Buchholz, salida de los transformadores de corriente de los bujes, etc.

Descubrimiento de las fallas
Es innecesario decir que mientras más pronto se detecte la falla será mejor, y que para ello se requieren un mantenimiento y una inspección cuidadosa; hay normas hechas para la inspección regular y de rutina. Por medio de esta inspección se puede detectar una falla antes de que sea grave, y se puede reducir el daño en lo posible. Algunas fallas son causadas por razones más allá del control humano. Veamos:
Fallas repentinas
La mayoría de las interrupciones dieléctricas ocurren repentinamente, especialmente la debida a un rayo o a una tensión anormal, causando una falla directa. La corriente excesiva por un cortocircuito externo o por un golpe mecánico, también sucede repentinamente, y disturbios por sismos e incendios, pueden dañar accidentalmente el transformador.
Fallas que se desarrollan lentamente
Las fallas repentinas se relacionan, generalmente, con factores totalmente externos o ajenos al transformador, de tal forma que está fuera de nuestro alcance el poder preveerlos y prepararnos para enfrentarlos. El objetivo de nuestro mantenimiento e inspección es descubrir las fallas que ocurren y que se desarrollan lentamente.
Estas fallas son las siguientes:
- Deformación de los materiales de aislamiento y del bobinado, debido a golpes mecánicos causados por un cortocircuito externo. El transformador generalmente se diseña y se fabrica para resistir el calor y los golpes mecánicos. Sin embargo, si se expone a golpes mecánicos intensos y frecuentes, aún una pequeña deformación puede convertirse en una falla interna seria.
- Aislamiento del núcleo: Puede existir aislamiento deficiente entre las láminas del núcleo, entre el tornillo de sujeción del núcleo y el tubo de aislamiento, etc. El aislamiento deficiente causa un cortocircuito en el flujo magnético, produce constantemente una corriente de corto circuito en este lugar y provoca un calentamiento excesivo pudiendo desarrollar fallas serias.
- Aislamiento deficiente: Debido a una condición operacional dura, como carga excesiva. Según se mencionó en las instrucciones de operación, el aislamiento del transformador se deteriora por el aumento de la temperatura y este deterioro a través de los años empeora y se convierte en una falla seria cuando el transformador sufre una carga excesiva.
- Deterioro de los materiales de aislamiento, del aceite, de los bujes, etc. debido a absorción de humedad, a oxidación y a formación de una corona, etc.
- Deterioro del aislamiento: De la parte externa del transformador debido al viento, la nieve, la sal y el polvo. Esto puede prevenirse con una inspección y un mantenimiento correctos.
- Falla en los accesorios, fuga de aceite, fuga de gas, etc.

Fallas internas del transformador
Fallas en los devanados
·  Cortocircuitos:
Hay cortocircuitos entre las espiras, entre las fases y entre las bobinas. La mayoría de las fallas de los cortocircuitos se deben a tensión anormal en el pararrayos, y algunas se deben al deterioro del aceite de aislamiento y a la penetración de la lluvia. También algunos cortocircuitos se deben al deterioro por calor, causado por una fuerza mecánica electromagnética o por una carga excesiva anormal. En general, los cortocircuitos internos causan deformaciones graves en las bobinas, como efecto secundario.


·  Rompimiento de los terminales de los devanados:
Los terminales de los devanados sufren daños por un exceso de corriente (cortocircuito externo, etc) o por un rayo. También los accidentes de cortocircuito del sistema que se acumulan, causan daños en el soporte del bobinado, por su fuerza destructora mecánica repetida, que finalmente rompe los terminales.

·  Cortocircuito a tierra:
El voltaje de impulso o el deterioro del aislamiento pueden causar un cortocircuito a tierra del bobinado o de sus terminales al núcleo o al tanque. Las fallas mencionadas se pueden detectar fácilmente mediante un diagnóstico externo o una verificación eléctrica.

·  Fallas en el núcleo:
Hay fallas debidas a un aislamiento deficiente de los tornillos de afianzamiento del núcleo, o a un canal de enfriamiento de aceite obstruido, lo que causa un calentamiento excesivo del núcleo. Las fallas del núcleo se desarrollan lentamente. El aislamiento y el contacto a tierra deficientes ya mencionados, causan una corriente de cortocircuito parcial, un deterioro del aceite de los materiales de aislamiento en sus alrededores, los cuales gradualmente se convierten en fallas serias.
Una sujeción deficiente entre el núcleo y las bridas del bobinado pueden causar una vibración perjudicial.

¿Cómo detectar fallas internas?

Use los diferentes relés con que cuenta el transformador para detectar y protegerse de fallas accidentales. A continuación se señala cuáles son las partes que se emplean para protegerse de fallas internas: Las que están adheridas directamente al transformador y que detectan las fallas mecánicamente: Relé Buchholz, relé de presión súbita, dispositivo de sobrepresión. Las que están indirectamente unidas al tablero de control del transformador, y que detectan las fallas eléctricamente: Relé diferencial, relé de sobrecorriente, relé de tierra.

¿Porque Fallan los Transformadores Eléctricos?

Construcción y Diseño del transformador. Dado que los dispositivos eléctricos que transfieren la energía de un circuito eléctrico a otro por acoplamiento electromagnético, sin partes móviles, los transformadores de potencia son normalmente considerados como activos de alta fiabilidad, ya que están diseñados y construidos por la tecnología y los materiales a prueba de tiempo. Se cree generalmente que el transformador diseñado y construido en el siglo 20 ya era un producto maduro con las características esenciales del dispositivo y que se mantienen sin cambios hasta la fecha, aunque el transformador sigue evolucionando. 

Los principios que rigen el funcionamiento de todos los transformadores eléctricos son los mismos independientemente de su tamaño o de la aplicación [5]. El típico transformador de potencia está sumergido en aceite mineral para el aislamiento y refrigeración, y se sella en un depósito metálico hermético. Las terminales eléctricas de baja y alta tensión conducen hacia y desde las bobinas a través de las boquillas. Dentro de la cuba del transformador, núcleo y las bobinas se empaquetan juntos para minimizar las pérdidas eléctricas y los costos de material. 

El refrigerante de aceite mineral circula por convección a través de radiadores externos. La figura 1 muestra tres devanados ensamblados en el núcleo visto desde el lado de AT después de que fue retirado del tanque.


Figura 1 Devanado trifásico montado sobre el núcleo, visto desde el lado HV

Los parámetros esenciales que caracterizan el transformador ideal dependen, en gran medida, de las propiedades del núcleo. Las propiedades que son críticamente importantes en los materiales del núcleo de transformador son: la permeabilidad, la saturación, la resistividad y la pérdida de histéresis. En general se cree que en el núcleo han sido hechos los avances más significativos en el diseño y la construcción de transformadores de potencia.

El rendimiento de los transformadores de potencia depende de los sistemas de aislamiento dieléctrico y refrigeración. Estos dos sistemas están íntimamente relacionados, ya que es la cantidad de calor que tanto el núcleo como los conductores generan lo que determina la permanencia y la durabilidad del aislamiento, además el sistema aislamiento dieléctrico está diseñado para llevar fuera algo del calor consigo.

Es de vital importancia que el aislamiento utilizado en un transformador de potencia debe ser capaz de separar los diferentes circuitos; aislar el núcleo del devanado y el tanque de los circuitos portadores de corriente; proporcionar soporte mecánico para las bobinas eléctricas y resistencia a los esfuerzos mecánicos impuestas por el sistema de potencia como subidas de tensión y corto circuitos. 5 Generalmente se ha utilizado papel Kraft para el aislamiento del devanado conductor, cartón prensado de alta densidad para devanado interno y el aislamiento entre fases, y papel crepé para el aislamiento de las terminales.

Las propiedades críticas que determinan la vida funcional de aislamiento dieléctrico aceite / papel son: la pureza química, estabilidad térmica, mecánica y rigidez dieléctrica.

¿Que provoca la falla de transformadores de Potencia?
En general se cree que las fallas se producen cuando un componente o estructura de transformador ya no es capaz de soportar los esfuerzos impuestos sobre ella durante el funcionamiento. Durante el curso de su vida, el transformador de potencia en su conjunto ha estado sufriendo el impacto de los esfuerzos térmicos, mecánicos, químicos, eléctricos y electromagnéticos en condiciones normales y transitorias de carga.

La condición del transformador se deteriora gradualmente desde el principio, lo que resulta en:

• Reducción de la rigidez dieléctrica (es decir, la capacidad de soportar arqueos y pulsos de switcheo)

• Reducción de la resistencia mecánica (es decir, la capacidad de soportar cualquier tipo de fallas)

• Reducción en la integridad térmica del circuito de conducción de corriente (es decir, la capacidad de soportar sobrecargas)

• Reducción en la integridad electromagnética (es decir, la capacidad de transferir la energía electromagnética en condiciones específicas, incluyendo sobre excitación y sobrecarga).

Un fallo se produce en última instancia, cuando el esfuerzo a soportar por el transformador con respecto a una de las propiedades clave anteriores es excedido por el estrés de la operación. Una manera útil de pensar en las fallas de un transformador de potencia puede ser ilustrada en la Figura 2, según lo propuesto por CIGRE WG 12,18.

En su temprana vida de servicio, el transformador de potencia tiene un margen de seguridad disponible entre la capacidad del equipo y los distintos tipos de estrés de los transitorios. Aquí "Rigidez" y "estrés" se utilizan de forma genérica para cubrir cualquier tipo de eventos, mecánicos o eléctricos. Sin embargo, después de un período de envejecimiento general éste puede no ser el caso. En algún punto en el proceso de deterioro, probablemente mucho antes de que la vida útil se agote, una o más partes del transformador bien pueden haber cambiado justo lo suficiente o incluso fallar de tal manera que el transformador ya no realice lo necesario, e. g. incluso si un transitorio, tal como una sobretensión o un cortocircuito cercano ha sido soportado con éxito, una fallo podría ocurrir en el siguiente transitorio.

Los mecanismos de falla que están involucrados en un gran transformador suelen ser complejos. Los mecanismos funcionales típicos de falla en un transformador se resumen en la Tabla 1, según la CIGRE WG12.18. Tenga en cuenta que este es un modelo de falla funcional sólo para el conjunto núcleo-bobina de un transformador, sin incluir los cambiadores de tomas de carga (OLTC) y las boquillas. También es importante distinguir una falla y un evento. Una falla se atribuye principalmente a un cambio permanente e irreversible en la condición del transformador. El riesgo de una ocurrencia de una falla no sólo depende del nivel de la falla en desarrollo, sino también el componente funcional transformador involucrado. El evento podría ser reparable en el sitio, dependiendo del tipo de deterioro, así como la gravedad del mismo.


De nuestros registros y datos casos de estudio, las fallas de los transformadores de potencia son comúnmente asociadas con concentraciones de estrés localizado (fallas), que puede ocurrir por varias razones, entre ellas:

• Debilidades en el Diseño y fabricación, por ejemplo, un mal diseño del tamaño del conductor, malas uniones, pobre blindaje al estrés y derivaciones, mal diseño de sujeción, inadecuado enfriamiento local, alto flujo de dispersión, falta de mantenimiento, etc.

• La microestructura del material utilizado puede ser defectuosa desde el principio, por ejemplo, que contiene micro-huecos, micro-fisuras, etc.

• Ataque corrosivo del material, por ejemplo, corrosión por azufre en el papel y el conductor también puede generar una concentración de estrés local.

La debilidad en el diseño del transformador, la construcción y los materiales podrían ser cubiertos por una baja carga. Sin embargo, el aumento de la carga durante largos periodos en servicio descubrirá estas debilidades.

Modos de falla más comunes
Los modos de falla de grandes transformadores no siempre son claros. Pero sólo a partir de una suposición de la falla experimentada por un transformador de gran potencia, la mayoría de las fallas de los transformadores se pueden clasificar en uno o una combinación de más de uno de los tres modos siguientes:
• Rompimiento del aislamiento en su conjunto, debido al severo envejecimiento del aislamiento sólido.
• Rompimiento de parte del aislamiento, debido a un envejecimiento prematuro por sobrecalentamiento localizado de alta temperatura.
• Falla mecánica de los Devanados.

Es común entre muchos de los modos de falla del transformador tener espiras en cortocircuito. La espira en corto fue desarrollado como resultado de la ruptura del aislamiento sólido que causa una elevación súbita de temperatura en del devanado.

 El rompimiento del aislamiento sólido podría ser debido al desgaste natural del aislamiento, sobrecarga repetida o una deficiencia en el sistema de enfriamiento, que a menudo resulta en el envejecimiento severo de aislamiento del devanado.

 Este tipo de falla (espiras en cortocircuito sin previo aviso o causa obvia del sistema) es un modo de fallo típico del "final de la vida". Si el transformador funciona anormalmente caliente y / o entrega menos de su voltaje de salida normal, uno puede asumir con seguridad la posibilidad de espiras en cortocircuito. Los rompimientos eléctricos son también un modo de falla común para los transformadores de potencia.

Los rompimientos eléctricos podrían ser desarrollados por una serie de razones tales como el envejecimiento de aislamiento, el contenido de excesivo humedad, devanados deformes etc.

La humedad reduce la rigidez dieléctrica del aislamiento y puede promover la aparición descargas progresivas en la superficie o en las barreras de cartón prensado y conducir a un arqueo.

Devanados deformes indican que no sólo un alto nivel de esfuerzo pudo haber infringido desgaste en el aislamiento del conductor del devanado, sino también una reducción en el espacio eléctrico. Esta falla mecánica de los devanados pude entonces manifestarse como un rompimiento eléctrico que en realidad provoca un fallo del transformador.

Un pobre diseño y sobrecalentamiento están muy relacionados entre sí y provocan altos modos de falla. En la parte inferior, la falta de refrigeración provoca también un sobrecalentamiento ya sea general o localizado a altas temperaturas, lo que resulta en el deterioro del aislamiento rápido y un daño progresivo. El rompimiento del aislamiento entre el núcleo y el tanque principal puede conducir a corrientes en el núcleo / bastidor / tanque y provocar el sobrecalentamiento local. Corrientes circulantes en el tanque pueden producir puntos calientes en el tanque y a través de las de las uniones de los empaques, lo que resulta en la emanación de descargas parciales de las superficies aterrizadas del tanque y partes montadas en el tanque.

El sobrecalentamiento local en el circuito portador de corriente, si no es extremadamente severo, a menudo no será causa de falla directa del transformador, pero reducirá la resistencia mecánica del aislamiento de manera que cuando el transformador se somete a un fallo cerca de los terminales, éste entonces fallará [5]. Esto es igualmente cierto para el movimiento del devanado.

Un pobre diseño y pérdida de sujeción está muy relacionado y conduce a elevados modos de falla también. El problema de diseño más conocido con la pérdida de sujeción es la falla de arqueo/chisporroteo por la pérdida de sujeción en los pernos, que compromete la resistencia mecánica del transformador y hace difícil el diagnostico de fallas dieléctricas utilizando AGD.

Las descargas por arqueo/chisporroteo también conducen al deterioro del aceite y a la producción de carbón fino, que compromete la integridad del transformador.

Tres casos de estudio en fallas de Transformadores:

Caso 1: Transformador fallado debido a espiras cortocircuitadas En Abril de 2009, un autotransformador de 30 años de edad 750 MVA 400/275/13 KV tuvo un disparo por Buchholz. El análisis de gases disueltos subsecuente de la muestra tomada del Buchholz claramente indico una falla. La protección eléctrica ha mostrado formas de onda inusuales a media fase inmediatamente antes del disparo. Las pruebas de evaluación de la condición después del disparo son mostradas en la tabla 2 (Relación de Transformación) y tabla 3 (Resistencia de devanados). La relación medida de la fase B difiere del valor esperado por tres veces más de lo permitido (0,5%), una indicación de vueltas perdidas, y un valor más bajo que el esperado indica que la falla es un devanado en serie. Las mediciones de resistencia de devanados confirman una falla de devanado en serie en la fase B que fue poco factible de reparar en el aspecto económico.

Se prosiguió al desmantelamiento, entonces la envoltura del devanado serie de la fase B fue removida, con esto las espiras cortocircuitadas fueron encontradas en el Segundo y tercer disco del devanado serie y esto mostro ser particularmente severo. La figura 3 muestra una fotografía de falla por espiras cortocircuitadas. Hubo una extensa perdida de aislamiento del conductor en la parte superior del devanado serie, que es poco probable que sea económicamente reparable





El peor grado de polimerización (DP) obtenido fue de 142/146 (promedio 144) del conductor intermedio de la parte superior del disco en el devanado de la fase B. El siguiente peor resultado fue 151/161 (promedio 156) del conductor intermedio de la parte superior del disco en la fase A.

Los resultados de GP en muestras de papel expusieron que aparentemente la condición del aislamiento de devanado serie había alcanzado el final de su vida. El análisis de GP en muestras de papel también mostró que el Punto caliente del devanado fue localizado en el conductor intermedio de la parte superior del devanado en serie.

La figura 4 muestra una comparación visual de los conductores tomados de la fase A en la parte superior del devanado serie, de izquierda a derecha es la espira externa, espira media y espira interna, respectivamente. Tenga en cuenta la severa decoloración del conductor medio implica no sólo la ubicación del punto caliente en el devanado serie, sino también el inadecuado diseño de refrigeración en el devanado en serie. El punto de aprendizaje de este estudio de caso es que el corto entre espiras fue desarrollado como resultado del severo envejecimiento del aislamiento entre conductores del devanado, que fue en parte una función de la edad del transformador y la carga a la que había sido sometido. El diseño térmico del devanado en serie, sin embargo, dio lugar a un sobrecalentamiento localizado de ciertas áreas, incluyendo el punto de falla.

Caso 2: Falla de transformador debido a Arqueo A mediados de 2006, un transformador de 30 MVA tipo subestación 132/11kV de 42 años fallo arrojando aceite a la tierra desde el disco de ruptura. Se creía que el transformador pudo haber sido sometido a un fallo antes de esta falla catastrófica.




Durante el desmontaje se encontró que el fallo en realidad involucró una severa formación de arcos / chispas en el tanque principal, que fueron ubicadas entre el listón de cobre desnudo conectado al extremo superior del devanado de la fase B de LV y la parte superior fase B en el soporte superior de acero en el lado de BT, donde el arqueo parecía ser especialmente grave para la lámina de cobre desnudo y la esquina de la plataforma de sujeción de acero. La figura 5 muestra una imagen de falla por arqueo generalizado en el tanque principal. Al continuar la inspección del núcleo y los devanados durante desmantelado fue encontrada evidencia directa de la deformación mecánica de todos los devanados en las tres fases, en particular en fase B.

La figura 6 muestra el grave desplazamiento del devanado de la fase B, en lo bloques inferiores. Tenga en cuenta que los bloques perdidos en el lado de BT han sido encontrados en el fondo del tanque. Por ello, se cree que todos los devanados de tres fases y sobre todo los arrollamientos de fase B habían sido sometidos a fuerzas radiales muy significativas que las que los han torcido y aflojado como resultado. Se pensó también que la falta de sujeción del devanado había causado el movimiento hacia abajo de la fase B LV de devanado al final de la línea, lo que redujo la separación eléctrica entre la tira de cobre desnudo y la esquina del soporte de acero y finalmente causado una descarga disruptiva en el tanque principal. El punto de aprendizaje de este caso de estudio es que el arqueo fue desarrollado como resultado de la reducción de la distancia eléctrica, que fue debido a la deformación mecánica causada por cortos circuitos y a un pobre diseño por no tener un soporte físico en la terminal del devanado de la fase B, que conecta con el Bus principal.

Caso 3: Falla de Transformador debido a colapso Axial del Devanado A finales de 2004 se tomó la decisión de desmantelar un autotransformador de 50 años y 120 MVA 275/132/11KV que había sufrido una falla critica en el cambiador de derivaciones. El fallo se observó por primera vez durante un mantenimiento planificado, y parecía que el selector de fase B se alineó mal en un tap en comparación con los selectores de las fases A y C. Después de que el transformador se devolvió al servicio, el esquema de control de tensión con el tiempo envió el transformador hasta el final del rango de taps. En la posición final se requería el desviador de fase B para cambiar todo el devanado, en lugar de un paso del tap como fue diseñado.

Esto dio lugar a graves daños en el cambiador de tomas en la fase B y grandes corrientes que fluyeron en la fase B del transformador. Pruebas de investigación de fallas se hicieron en el transformador y los resultados de las mediciones de capacitancia y factor de potencia de los devanados se enumeran en la Tabla 4.

Los resultados de la fase B indican claramente un problema grave. La gran reducción de la capacitancia entre los devanados series y comunes así como derivaciones de devanados parecía indicar colapso axial del devanado. Durante el desmontaje de este fue encontrado que el transformador fallo debido a un colapso axial en el tap del devanado fase B, después de un fallo en la fase B del cambiador de taps.

Esto habría sido muy complicado para reparar. La figura 7 muestra una imagen de falla por el colapso axial del devanado. Tenga en cuenta que no había graves defectos de diseño o características de diseño inusuales encontradas durante el desmontaje. El transformador parecía no tener fallas relacionados con la toma del devanado de la fase B. El análisis de grado de polimerización sobre muestras de papel estaba en la edad de 450 a 750, lo que indica poca edad y considerable vida útil remanente.




¿Qué podemos hacer sea eficaz en la prevención de fallas en nuestra subestación?

¿Por qué fallan los transformadores es fácil de entender. Sin embargo, cada vez más ingenieros de transformadores hacen su parte en la prevención de las fallas, qué es la parte difícil. Así que, ¿qué podemos hacer que sea eficaz en la prevención de fallas de los transformadores en nuestras subestaciones?

La respuesta simple es que un transformador de potencia se debe reemplazar cuando ya no cumple con el requisito de la fiabilidad del sistema y antes de que falle.

Con el fin de ser capaz de reemplazar los transformadores antes de que fallen, se considera necesario contar con una metodología de revisión de salud del transformador para analizar y prevenir fallas en el servicio. Esto implica el uso de información de una amplia gama de fuentes, incluidas las pruebas de aceite, pruebas de evaluación de la condición en línea y fuera de línea e inspecciones visuales. Sin embargo, el conocimiento de los diseños de transformadores y de sus fortalezas y debilidades es esencial para la comprensión de la otra información. Dada la edad de muchos de los transformadores, dicha información es ahora en muchos casos sólo obtenible a través de presenciar el desmontaje de los transformadores.

Los siguientes tres ejemplos de casos ilustran cómo las fallas en desarrollo podrían ser gestionados e incluso salvados por un efectivo análisis AGD en combinación con pruebas eficaces de evaluación de condición.

Caso a: Desarrollo de una falla debido a perdida de sujeción y flujo disperso A principios de 2009 un autotransformador con 43 años de edad de 240MVA 275/132/13kV fue sacado del servicio, por un reemplazo planificado. Este transformador había estado sufriendo de lo que se conoce como perdida de sujeción por muchos años, y el desmontaje forense de un transformador hermano un año antes de que fuera removido del sistema y que ha proporcionado información valiosa acerca de la condición probable de este transformador que se cree de se encuentra en riesgo de falla. Durante el desmontaje se encontró que aproximadamente un tercio de los pernos de sujeción mostró signos de haber estado suelto en el pasado. Algunos de los pernos de sujeción mostraron señales incluso de la erosión por chisporroteo o golpeteo (ranuras alargadas).

En general, la sujeción del devanado se encontraba en muy mal estado y se veía mucho peor que lo que se veía desde el transformador hermano desechado un año antes.
La pérdida de sujeción había dado lugar al desarrollo de arqueos / chisporroteos en un gran número de los pernos de sujeción, produciendo contaminación por carbón fino en todas partes sobre todo en las superficies del marco superior.

 La pérdida de apriete también había resultado en el aflojamiento del ensamble del devanado conduciendo al desarrollo de descargas parciales y contaminación por carbón fino producido dentro de los devanados. La Figura 8 muestra un acercamiento de una falla grave de perdida de sujeción. Tenga en cuenta que uno de los tornillos de sujeción faltantes de había incrustado en el aislamiento por encima del devanado terciario, como se muestra claramente en la imagen de la derecha. Aquí estaba protegido eléctricamente por el anillo de sujeción de acero. La misma imagen también muestra un perno de sujeción doblado.

Durante el desmantelamiento se observaron también los escudos electrostáticas posiblemente quemados y esto parecía ser extremadamente graves. La Figura 9 muestra la imagen de una lámina de cobre severamente sobrecalentada por el flujo de dispersión, lo que resulta en daños a las plataformas de sujeción en el extremo inferior, así como en el aislamiento adyacente. Esto no fue particularmente evidente a partir de los resultados de gases disueltos. En conclusión, los resultados de una falla severa más los escudos electrostáticas quemadas aportaron pruebas concluyentes para confirmar que éste transformador había llegado al final de su vida útil y, ciertamente, no era capaz de continuar en servicio.

Caso b: desarrollo de una falla debido a sobrecalentamiento localizado A principios de 2009 se tomó la decisión de desmantelar un autotransformador de 240MVA 400/132kV (sin terciario) Fabricado en 1996, que se creía de manera significativa en riesgo de falla por grave sobrecalentamiento localizado en el circuito de portador de corriente. Este transformador había estado sufriendo de un fallo térmico en el tanque principal antes de ser retirado del servicio. El montaje de una resistencia a tierra hacia marco no detuvo el desarrollo de la falla. Se creía, por lo tanto, que la falla térmica no había sido causada por una corriente que circula en el núcleo, marco o tanque.

Los niveles de gases disueltos en el tanque principal habían sido típicos a los de la población de grandes transformadores, hasta un año antes de que el transformador fuera removido del sistema. Entonces hubo un rápido incremento en el nivel de etileno, acompañados por aumentos en los niveles de hidrógeno, metano y etano. La última muestra antes de que el transformador fuera retirado del servicio contenía 324 ppm de etileno, 302 ppm de metano, 144 ppm de hidrógeno y 123 ppm de etano.

La firma de gas disuelto indica claramente un fallo térmico grave en el tanque principal que se desarrolló hasta 2008. La tasa de deterioro parece haber aumentado durante el año. El nivel de monóxido de carbono había sido menor de 500 ppm para la mayor parte del tiempo de servicio, pero la proporción de dióxido de carbono y monóxido de carbono varió entre 2 y 45. Estos dos parecían sugerir solamente un moderado envejecimiento del aislamiento sólido. Sin embargo, las proporciones relativas de los gases sugirieron un fallo sobrecalentamiento localizado de alta temperatura que involucra al aislamiento sólido (relativamente alto hidrógeno y metano, bajo acetileno, relación etileno / etano.

El punto de aprendizaje a partir de este caso de estudio es que este desarrollo de falla no parece haber sido causado o agravado por el diseño del transformador, aunque la causa raíz de la falla térmico no se conoce realmente. Podría, sin embargo, ser causada por cualquiera de los motivos siguientes: daño microscópico a los conductores desde nuevo; un empalme débil en el conductor; aflojamiento y desgaste que se tradujo en la pérdida de aislamiento, y un transitorio del sistema.

Caso C: Desarrollo de una falla en un transformador salvado por AGD. Este es el caso de un autotransformador 750MVA 400/275/13kV construido en 1967 y actualmente todavía en servicio. En los últimos años este transformador se ha desarrollado fallo térmico severo dos veces, pero todo salvado por un análisis efectivo DGA. A finales de 2005, el transformador fue retirado del servicio debido al rápido incremento de gases disueltos que indicaban un fallo de metal desnudo en el interior del tanque principal (alto etileno como gas dominante). Las siguientes pruebas eléctricas, incluyendo las medidas de resistencia de devanado, apuntaban a un problema asociado a una unión del devanado en el devanado terciario, más probablemente implica las conexiones hacia las boquillas de terciario. Una inspección interna reveló uniones defectuosas en las conexión internas entre una de las principales barras colectoras del terciario y la terminal terciaria mano izquierda (3C2) en la caja de carga del terciario y el extremo de la fase A del tanque. Esto fue originalmente una sola barra de aluminio de varias partes, mientras que los conductores 3B2 y 3A2 eran dobles barras colectoras de cobre.
El fallo parece ser debido a una conexión atornillada deficiente en la parte curva de la conexión donde lo dejó la caja de carga de terciario a subir hacia la parte superior del tanque principal para conectarse a las barras colectoras terciarias. Como parte de la reparación, se añadió una segunda barra colectora de cobre paralelo a la terminal 3C2. Desafortunadamente, después de que el transformador se volvió al servicio y la carga del terciario fue restaurada (por un reactor derivado), se observó más gasificación.
El análisis de las mediciones de resistencia del devanado terciario realizadas después de la reparación de 2005 sugirió otro problema de alta resistencia con la conexión 3A2. Durante una interrupción planeada en 2008 estas medidas de resistencia se repitieron y confirmaron. Después se drenó el aceite y una inspección visual tuvo donde se encontró un depósito grande de carbono en la base de la boquillas 3A2 en la unión entre el conductor flexible y la boquilla.


La figura 11 muestra un punto de falla en desarrollo en el tanque principal debido a un sobrecalentamiento local. Tenga en cuenta la imagen de la izquierda muestra un conjunto bus-bar sobrecalentado en conexiones de terciario y la imagen de la derecha muestra la unión de la boquilla sobrecalentada.

Después de la reparación las resistencias de los devanados se midieron de nuevo, y se confirmó que no hubo más anomalías de resistencia en el terciario. Tenga en cuenta que en la Figura 12, las conexiones del devanado terciario en este transformador son algo inusual, ya que las tres terminales del terciario son llevados fuera por el extremo de la fase A del transformador para carga terciaria, mientras que el arreglo original de llevar fuera los extremos (Terminales TA y TC) para el cierre y la puesta a tierra externa se mantiene al final de la fase C. La Tabla 5 resume las medidas de resistencia de devanado terciario antes y después de la reparación.


El punto de aprendizaje a partir de este caso de estudio es que las fallas en desarrollo debido a las malas uniones/empalmes en los tanques principales de los transformadores podrían salvarse sólo con un efectivo análisis DGA en combinación con pruebas eficaces de evaluación de condición. Conclusiones Las investigaciones de Fallas e incidentes en los componentes de transformadores de potencia tienen un papel importante en la mejora de la confiabilidad y la gestión del riesgo de falla en el transformador.

La identificación de la causa principal de la falla y el posterior análisis permiten realizar recomendaciones para la acción correctiva que se tome y que esperanzadamente prevenga que fallas similares vuelvan a ocurrir en el futuro. Las fallas inesperadas de los transformadores de potencia suceden debido a descuidos de mantenimiento y sobrecargas. Un complemento para tu comprensión de cómo se supone que los componentes de transformadores de potencia deban funcionar con una cuidadosa observación a los daños y usted podrá prevenir las reparaciones. Cuando se descubren errores de diseño y / o debilidades en desarrollo a través del tiempo, la vigilancia mejorada / investigación en unidades hermanas construidos por un mismo fabricante le ayudará en la prevención de futuras fallas y por lo tanto ayuda en la gestión del riesgo de falla inesperado.

Referencias
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[3] A. Wilson, R. Heywood and Z. Richardson, “The life time of power transformers”, Insucon 2006, 24-26 May 2006, Birmingham, UK.
[4] H. Ding and S. Ryder, “When to replace aged transformers? Experiences from forensic tear downs and research”, Euro TechCon 2008. Liverpool, 18-20 November 2008.
[5] M. J. Heathcote, J & P Transformer Book, 13th edition, Elsevier 2007.
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